• 1 hogaza de pan del día anterior
• 4 cucharadas de aceite
• 1 cabeza de ajos
• 1 pimiento rojo grandecito
• 1 cucharadita de las de café de pimentón dulce
• ¼ kg. Salchichas blancas frescas
• ¼ kg. Chorizo
• ¼ kg. Panceta salada
El día anterior se parte la hogaza en láminas muy finas y
pequeñas
Se echa el aceite en una sartén honda y se pone al fuego. Se
cortan los pimientos en tiras no muy estrechas y se fríen
lentamente, hasta que se doren.
Se sacan y se reservan.
Se pelan los ajos y se frién en láminas gruesas en el mismo
aceite. Se sacan y se reservan.
En ese mismo aceite se tuesta ligeramente pimentón, sin que
se queme para que no amargue. Nada más tostarse el pimentón, se
echan las migas y se revuelve continuamente, asperjándolas con
agua con los dedos de vez en cuando. Todo eso sin dejar de
remover. Se airean las migas levantándolas con la paleta y se
machacan continuamente para que se vayan secando.
Antes de que se hagan del todo, se añaden los ajos y los
pimientos y se les vuelve a dar unas vueltas para que tomen bien el
sabor. (Esta labor es prolongada).
En una sartén, aparte, se fríen, por este orden, la panceta, las
salchichas y el chorizo. Se sirve aparte de las migas.